Miraflores, un gran centro urbano a las puertas de El Impenetrable
Miraflores es un pueblo que nació por el impulso de familias criollas y aborígenes que crece sin olvidar su esencia y sus costumbres; y que se proyecta para ser el gran centro urbano en las puertas del Impenetrable.
Textos y fotos de José María Cuellar
La pujante localidad se encuentra a 330 kilómetros de Resistencia y a 60 del paraje La Armonía donde se encuentra el acceso principal al Parque Nacional El Impenetrable.


Con grandes muestras de progreso, tanto en la actividad comercial como en la producción primaria de su zona rural, la localidad también cuenta con importantes instituciones y organismos públicos que le dan impulso administrativo y comercial.
Rasgos de crecimiento
En el ejido municipal, conformado por 99 parajes, reúne a unos 21.000 habitantes, de los cuales 11.000 componen un padrón activo.
El constante vínculo con las poblaciones rurales le da una dinámica muy importante que favorece al intercambio comercial y productivo.
Cientos de familias fueron nutriendo este gran centro urbano por distintas razones: muchas en búsqueda de mejores condiciones de vida o por la necesidad de acceder a otras oportunidades para poder hacer estudiar a sus hijos.
En sus calles se siente la calidez de su gente que todavía convive con la tranquilidad de un pueblo, aunque en los últimos años ha comenzado a preocupar el flagelo de la inseguridad, a partir de hechos tristes que se vienen produciendo.
La ruta con Pompeya
Una de las grandes demandas viales de la región es la construcción del tramo Miraflores – Misión Nueva Pompeya de la ruta provincial 9, que le daría un impulso extraordinario a cientos de poblaciones emplazadas en el corazón de El Impenetrable, como así también el acceso directo al parque nacional ubicado en la antigua estancia La Fidelidad.
Recientes anuncios oficiales de búsqueda de financiamiento internacional para la obra renovaron las esperanzas de esta región que desde hace décadas vive postergada en medio del monte impenetrable.
Con la creación del parque nacional nació la intendencia y sus oficinas están ubicadas en la planta urbana, portal de acceso a las 130.000 hectáreas que comprende tan importante zona de conservación de especies naturales.
Deuda social
La otra cara de la realidad social de esta localidad nos muestra que hay grandes deudas pendientes por parte del Estado, con índices de pobreza, de desocupación y de desnutrición muy preocupantes. Cientos de familias humildes, tanto de la planta urbana como de la zona rural, no tienen acceso a agua potable y la atención sanitaria presenta grandes deficiencias. Permanentemente se registran casos de niños desnutridos y otros tantos casos de personas con Chagas, lo que evidencia la ausencia del Estado en muchos aspectos. También preocupa la falta de oportunidades laborales para muchas familias que tienen como único ingreso económico alguna pensión o plan social.
La ciudad
A lo largo de sus casi 77 años esta comunidad ha pasado por momentos gloriosos de prosperidad y también ha tenido que soportar épocas difíciles.
El gran salto llegó con la pavimentación de la ruta provincial 9 y amplificó su conexión con otras ciudades de la provincia. Esto significó un importante paso para el progreso con la llegada de nuevos servicios y nuevos emprendimientos comerciales.
La obra también incluyó la pavimentación de la avenida principal que hoy cuenta con amplios bulevares llenos de árboles y espacios verdes con paseos, plazoletas, juegos infantiles y monumentos históricos.
Futuro turístico
Miraflores es la localidad más cercana al Parque Nacional El Impenetrable y tiene grandes perspectivas de acelerar su crecimiento si se concreta el desarrollo turístico en la región.
El proyecto le permitirá apostar a inversiones tanto públicas como privadas, destinadas a satisfacer demandas de turistas que tendrán al lugar como paso obligatorio.
Sin embargo también se necesitan inversiones que mejoren algunos servicios esenciales, como el energético y de telefonía móvil, que a pesar de la instalación de una antena 4g sigue teniendo muchas deficiencias.
Los orígenes
Zulma Esther Lavia de Klóster vive hace 50 años en Miraflores y conoce detalles del gran crecimiento del pueblo. Fue una de las primeras maestras y también ocupó cargos públicos en la Subsecretaría de Cultura y como concejala. En la actualidad conduce un programa de radio.
“Cuando llegué a Miraflores esto eran chacras y pampas, los primeros asentamientos poblacionales eran principalmente de familias criollas y aborígenes”, contó.
También recordó las épocas de cosecha cuando el algodón era el motor del desarrollo: “Teníamos un acopio en el paraje Pozo La Vieja y los productores hacían cola para descargar su producción; pero también muchos llevaban animales y cueros para vender y a la vez comprar la mercadería para su familia”.
El nombre
Con respecto a los orígenes del nombre “Miraflores” Zulma recordó una anécdota popular de un hecho que se habría producido el 29 de septiembre de 1929 cuando los antiguos pobladores Viterman Paz y Segundo Paz viajaban con una tropa de animales y decidieron acampar en lo que hoy se conoce como el paraje Pozo la Vieja, tres kilómetros hacia el norte de la actual planta urbana.
“Allí tenían agua y pastura para sus animales vacunos y decidieron pasar la noche, pero al amanecer con las primeros rayos del sol pudieron presenciar un paisaje único del campo cubierto de flores amarillas y rojas y en ese momento la expresión con asombro de ambos fue “mirá las flores”, y se supone que de ahí surgió la denominación del pueblo”, sostiene.
Instituciones e infraestructura
En 77 años la ciudad ha alcanzado un crecimiento demográfico, administrativo y comercial muy importante.
En su planta urbana cuenta con importantes instituciones y entidades que prestan servicios a la comunidad, como Samep, Secheep, un juzgado de paz, una minifilial del Nuevo Banco del Chaco, una comisaría, un centro integrador comunitario, un consorcio caminero, una capilla católica y diez templos evangélicos, un hospital nuevo y delegaciones del Instituto de Colonización, Senasa, registro civil.
Además en el trazado urbano funcionan escuelas primarias, una secundaria con albergue y una sede de la extensión del Instituto de Educación Superior “René Favaloro”, de Castelli, al que concurren cientos de jóvenes para estudiar carreras docentes.
En la zona de influencia hay otras 69 escuelas incluyendo anexos, 21 puestos sanitarios B y un destacamento policial en el paraje Las Hacheras.
Transporte y comercio
En cuanto a los servicios de transporte, existen líneas de micros de larga distancia directos a la terminal de Retiro, como así también dos empresas de recorrido provincial que la conectan con Resistencia. Hay importantes medios de comunicación y servicios de internet, televisión cable y 9 radios de frecuencia modulada.
Según un relevamiento de la Cámara de Comercio, hay 400 comercios, de los cuales 300 están registrados y apenas un 20 por ciento mantiene sus impuestos al día. La institución que los agrupa -como otras- trabaja para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, gestionando nuevos servicios para la localidad.
Obras de envergadura
En la actualidad, la obra de la ampliación del acueducto Castelli – Lavalle ya está brindando servicios a la comunidad, aunque todavía no se hizo la inauguración oficial. El emprendimiento garantiza a la población el servicio de agua potable directamente desde la planta potabilizadora de Puerto Lavalle.
Por otra parte se estima que para fines de este año estarán terminadas dos obras importantes aún en ejecución. Una de ellas es el nuevo polideportivo que contará con cancha de fútbol con sistema de riego, una cancha de hockey con césped sintético, pista de atletismo, baños con vestuarios, salas para talleres y un playón deportivo.
Otro proyecto es el mejoramiento del barrio La Represa donde se están enripiando calles con sistema de cordón cuneta, veredas, iluminación y construcción de espacios verdes.
Expresiones culturales
Miraflores mantiene vivas sus más auténticas raíces basadas en las costumbres y tradiciones del monte Impenetrable. A lo largo del año se realizan numerosas fiestas populares, como el festival de jineteada y canto “Nuestras Costumbres”, o las tradicionales fiestas patronales. También, las comunidades originarias mantienen vivas sus celebraciones religiosas cada fin de semana.










